Se comienza marcando demográficamente al sujeto, en accidentes y referencias óseas previamente indicados por el sistema. A través de fotografías tomadas al deportista en diferentes posiciones, tanto estáticas como dinámicas, el programa realiza ciertas mediciones que luego son contrapuestas con los valores normales según el paradigma científico actual. El listado de mediciones no fue impuesto pragmáticamente, sino que es el producto de años de investigación y experiencia profesional. Está demostrado que, así como ocurre con una enfermedad, como lo es el infarto de miocardio y sus factores de riesgo, como la hipercolesterolemia, las lesiones del aparato locomotor también poseen factores determinantes en alteraciones posturales que anticipan la aparición de una lesión, por más accidental que ésta simule ser. Por lo tanto, si alguna de las mediciones tomadas por el sistema de evaluación no se encuentra dentro de los valores normativos, se considera ese valor como un factor de riesgo que condiciona la aparición de una determinada patología a posteriori. Es por esta razón que el programa presenta fines preventivos, porque no espera a la aparición de la sintomatología en el deportista y permite objetivar la evolución del mismo con las evaluaciones posteriores; en el caso de presentar sintomatología dolorosa, el sistema permite detectar el verdadero origen del mismo, ya que la zona dolorosa debe ser reconocida como el fusible más débil de la cadena lesional.
Otra herramienta que provee el programa es la selección de determinados ejercicios diseñados específicamente para revertir cada uno de los factores de riesgo que surjan de la evaluación realizada. Los mismos son seleccionados e individualmente dosificados por el operador del programa con variables como, frecuencia, volumen, densidad e intensidad.
Tanto el informe como el plan de ejercicios que se le entregan al paciente pueden ser impresos o copiados en un archivo para su correcto análisis, utilización de la información para modificar variables alteradas, etc. Por otra parte permite al kinesiólogo, u otro profesional que demande dicho estudio, la posibilidad de evolucionar los parámetros estudiados con precisión y objetividad.